El telescopio chino, crítica completa

El dramaturgo chileno Jorge Díaz dice que “en las representaciones teatrales lo que importa es la participación física, emocional y lúdica de los intérpretes”. Y aclara que sólo ha vislumbrado ese clima en el teatro para niños. En la obra que compartimos, en El telescopio chino, nos atrapa ver a dos hombres grandes, dos grandes actores, entregados al juego de niños.

Ellos son Guillermo Troncoso y Víctor Arrojo que aprovechan el maravilloso texto de Alejandro Finzi con estos tres pilares de la representación teatral: participación física, luce especialmente en los momentos de pantomima; compromiso emocional, contagiando con sus vivencias lo que el texto nos quiere contar y experiencia lúdica demostrada en el delicado manejo del teatro de objetos.

Guillermo Troncoso es Li Huang (o Don Juan), un campesino de la República Popular China que tiene menos de dos días para resolver el destino de su hija. Para esa engorrosa misión tiene que llegar a nuestra Patagonia pero su única herramienta es una pequeña pala oriental.

Acá hago un paréntesis para contarles que gran parte del trabajo del autor Alejandro Finzi se ha desarrollado en el sur argentino y ha escrito entre otras obras Patagonia corral de estrellas; donde da cuenta de esa inmensidad que nos deja deslumbrados.

Entonces tenemos al chino Li Huang que en su viaje al Sur se encuentra con paisano Miguel Santagada, interpretado por Víctor Arrojo. El personaje es un arriero, quien busca recuperar a sus chivos luego del “secuestro”.

Así esta dupla será una cofradía ante el telescopio chino que en 2015 instaló la República Popular China para observar no se sabe muy bien qué de nuestra Patagonia.

Como verán el argumento es baste disparatado, casi un cuento chino, sin embargo es sobre ese absurdo donde Finzi se para para hacernos pensar sobre nuestra soberanía, nuestros confines, esa Pampa vapuleada desde la campaña del desierto. Ese secreto patagónico que en el título del espectáculo está encerrado entre paréntesis, reforzando la idea de lo acorralado. De una muralla que tampoco se sabe quién levantó pero que encierra y separa.

Es tan poéticamente crítico el espectáculo que también parafrasea al Martín Fierro sobre la necesidad del hombre ermitaño ser duro con los duro y blando con los blandos; con humor pinta nuestra argentinidad en un programa de radial bien de pueblo adentro y juega con la convención de los signos teatrales.

Acá adhiero a la idea inicial, porque son actores completos capaces en su juego de hacer metamorfosis con los objetos. Cuando observé por El telescopio chino, vi un barrilete pájaro y hasta escuché ladrar a Copito un pichicho de plástico./S.L.

Ficha Técnica

Dirección y entrenamiento en teatro de objetos: Carlos Piñero

Intérpretes: Guillermo Troncoso y Víctor Arrojo.

Puesta en Escena: Piñero; Troncoso y Arrojo.

Diseño y realización escenográfica, objetos e iluminación: Majo Delgado.

Asistencia técnica: Bárbara Treves.

Asistencia de producción y sala: María José Maza.

Diseño gráfico y fotografías: Paola Alonso.